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La Comunidad Económica Europea

Países integrantes de la Comunidad Económica Europea

Es imprescindible para conocer a fondo los orígenes de nuestra nueva moneda europea plantearnos y responder en una primera aproximación histórica la pregunta ¿Cuándo, cómo y por qué nace la comunidad económica europea?

HISTORIA Y ORIGINES DE LA CEE

Tras la segunda Guerra Mundial (1939-1945), la reconstrucción de los países participantes en el conflicto bélico se hace muy dura. Francia, Alemania, el Reino Unido, Italia y Holanda, entre otros, tienen serios problemas para poner en marcha su maquinaria económica ya que, durante los años de la guerra, todos los recursos fueron destinados exclusivamente a la industria del armamento. El acero y el carbón son dos elementos básicos para la construcción, la energía y, sobre todo, la industria de defensa.

Francia y Alemania, que habían sido rivales durante todo el conflicto, deciden, tan sólo seis años después del final de la guerra, unir sus refuerzos para aumentar la producción y el comercio del acero y el carbón. El 18 de abril de 1951, ambos países firman la creación de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA). El objetivo es que estos dos bienes circulen libremente por ambos países sin tener que pagar aranceles (impuestos a la importación) y sin control en las aduanas. La CECA puede considerarse como el auténtico punto de partida de la construcción europea.

El éxito de la CECA lleva a franceses y alemanes a pensar que el acuerdo firmado podría extenderse a otros bienes y servicios. La creación de un gran mercado común en Europa podría fomentar un desarrollo en las economías europeas, destrozadas por la guerra y, además, permitiría a Europa competir en bloque contra Estados Unidos. El 25 de marzo de 1957 Francia y Alemania, así como Italia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo (el Benelux) firman el Tratado de Roma en la capital italiana. Este acuerdo marca el nacimiento de la Comunidad Económica Europea (CEE), cuya meta es la construcción de un gran mercado común entre estos seis países fundadores, por el que circulen libremente bienes, servicios y capitales.

En 1967 Las instituciones de las tres Comunidades Europeas (CECA, CEE y EURATOM) se fusionan dando lugar a la Comisión Europea, el Consejo de Ministros y el Parlamento Europeo. El Informe Werner, elaborado a raíz de una decisión adoptada en 1969 por el Consejo Europeo (es decir, los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de la CEE), constituye el primer proyecto de unión económica y monetaria entre los seis Estados que entonces componían la CEE. Por diversas razones, este plan fracasó a principios de la década de los setenta.

Durante más de quince años, la CEE trabaja en la creación de este mercado común. En 1973, los seis Estados miembros fundadores acogen a tres nuevos países: el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca. En 1981, se incorpora Grecia y, cinco años más tarde (1986), ingresan España y Portugal. Ambos países se adhieren oficialmente a la CEE el 1 de enero de 1986. Nueve años más tarde la Comunidad Europea estaría formada por quince Estados miembros: el 1 de enero de 1995 ingresan Austria, Suecia y Finlandia. Para la misma fecha, Noruega tenía pedido su ingreso, pero sus ciudadanos rechazaron, por referéndum, la entrada de su país en la CEE. En 1997, con el Tratado de Amsterdam, se reforzó la libre circulación de personas, la política social y la seguridad común; y en 1999 se crea el euro, la moneda única, que entró en circulación en 2002.

En 2004 nuevos países pasan a formar parte de la Unión Europea: Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta, Polonia y República Checa. En este mismo año se acuerda una Constitución Europea que todavía está pendiente de ratificar. En 2007 se incorporan Bulgaria y Rumanía, formando 27 países la Unión Europea.

En 2007 se firma el Tratado de Lisboa, con el objetivo de aumentar la democracia, la eficacia y la transparencia de la UE. Croacia, Macedonia y Turquía esperan ser aceptados en la Unión.

EL TRATADO DE MAASTRICHT

Los tratados son la principal fuente jurídica de la UE. Esto significa que recogen las principales leyes sobre las que deben inspirarse todas las normas que se aprueben en el ámbito europeo. El primer tratado de la historia de la UE fue el Tratado de Roma que dio lugar, en 1957, al nacimiento de la CEE. Después le sucedió el Acta Única Europea en 1986 y, en 1991, el Tratado de Maastricht, llamado así porque se firmó en la ciudad holandesa que lleva ese nombre. El Tratado de Maastricht no modifica el de Roma, simplemente, lo amplía.

El Tratado de Maastricht se firma en 1991 pero, ya desde hace bastantes años antes, entre muchos responsables europeos se baraja la idea de crear una única moneda para todos los países de la Comunidad. Puesto que uno de los máximos objetivos de la UE es la creación de un mercado único por el que circulen libremente bienes, servicios y capitales, algunos de estos políticos, y más en concreto el ex presidente de la Comisión Europea hasta diciembre de 1994, el francés Jacques Delors, se plantea la necesidad de crear una moneda común. ¿Por qué? Porque evitará que las empresas, los bancos y los ciudadanos de la UE, todos participantes de este gran mercado, se gasten mucho dinero en comisiones para cambiar sus monedas a las de otro país (en cambiar pesetas a francos, francos a marcos, marcos a libras, libras a liras, etc.). Además, el hecho de que Europa tenga una única moneda le permitirá no sólo ahorrarse dinero, sino competir en igualdad de condiciones con el dólar o con el yen.

El Tratado de Maastricht estableció que para lograr la Unión Económica y Monetaria el 1 de enero de 1999, se seguirían varias etapas:

1.- Desde la firma del Tratado hasta el 1 de enero de 1993: en estos dos años, los Estados miembros de la UE desplegaron todos sus esfuerzos para terminar de poner en marcha el mercado único, es decir, terminaron de aplicar todas las normas legales necesarias para que pudiesen circular libremente por la Unión Europea bienes, servicios y capitales.
2.- 1994-1998: en estos cuatro años, los países europeos que querían entrar en la UEM el 1 de enero de 1999 se dedican a sanear sus economías para cumplir con los criterios de Maastricht y superar así el examen de ingreso en la moneda única.
3.- 1998: en la primavera de 1997, los Quince se reunieron en una cumbre en Bruselas para realizar el examen de acceso a la moneda única. Analizaron qué países cumplían los criterios de Maastricht y cuáles no. Decidieron que los países que podrían acceder al euro serían: España, Francia, Italia, Alemania, Portugal, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda, Austria y Finlandia. El Reino Unido, Suecia y Dinamarca prefirieron esperar voluntariamente unos años antes de entrar en el euro, mientras que Grecia tuvo que quedarse fuera al ser la única que no había cumplido los criterios de convergencia. Los británicos, suecos y daneses ya cumplían los criterios de Maastricht, pero, por razones propias, han preferido esperar.
4.- Desde el 1 de enero de 1999 ya existe el euro: se puede utilizar para operaciones en transferencias bancarias, cheques, giros postales, ingresos en ventanillas, aperturas de cuentas...

COMIENZO DE LA MONEDA UNICA. El ECU

En 1971, para hacer frente a las dificultades monetarias de algunos estados miembros, y ante la denuncia por los EE UU de los acuerdos de Bretton Woods (que después de la II Guerra Mundial habían fijado la convertibilidad del oro en dólares), la CEE decide que las monedas europeas fluctúen libremente frente al dólar.

Se constituye entonces la llamada "Serpiente Monetaria". Un sistema que limitaba los márgenes de fluctuación de las monedas nacionales de los estados miembros frente al dólar en un 2,25%. Ese sistema rige hasta 1979, año en que surge el Sistema Monetario Europeo (SME) a iniciativa de Francia y la República Federal Alemana. El SME terminaba con la fluctuación libre de las monedas europeas y creaba una moneda común europea, el ECU(European Currency Unit), que se usaba sólo para las transacciones comerciales entre los estados miembros y para las cuentas de las Comunidades.

En el debate previo sobre la implantación de una moneda única se perfilaron dos modelos:

Monetarista.- Sustentado por Francia, abogaba por un paso rápido a la moneda única a través de una institución monetaria que estableciera los criterios económicos de acceso.
Economicista.- Apoyado, sobre todo, por Alemania. Antes de implantar una moneda única eran necesarias una armonización legislativa y económica de los Estados miembros. El Tratado de Maastricht de 1992 se decantó finalmente por este modelo.

El ECU, (European Currency Unit) o Unidad de Cuenta Europea, definida como una unidad monetaria tipo cesta integrada por la suma de cantidades concretas de cada una de las doce monedas de los países miembros de la UE que lo eran con anterioridad al TUE.

El ECU tenía una dimensión oficial y una privada. En lo que se refiere al ECU como cesta oficial cumplía las siguientes funciones:
a)Referencia del Mecanismo de Tipos de Cambio del Sistema Monetario Europeo.
b)Instrumento denominador de los importes monetarios y de las operaciones financieras que manejaban y efectuaban las instituciones comunitarias.

Paralelamente a su utilización oficial, el ECU fue adquiriendo protagonismo en el ámbito privado, bien como una divisa más en los mercados de cambio, bien como denominador de instrumentos financieros, como depósitos bancarios, valores, préstamos, etc. El ecu privado se negociaba a través de los mercados correspondientes a los instrumentos que lo usaban como denominación, por lo que su valor podía diferir del ECU oficial. El ECU fue sustituido por el euro el 1 de enero de 1999.

La cesta del ECU fue objeto de revisiones periódicas, en principio cada cinco años, para adaptarse a la importancia relativa de cada país miembro en función a tres criterios: la participación en el volumen de negocio intracomunitario, su Producto Interior Bruto y la cuota en el FECOM.

A partir de la entrada en vigor del TUE la composición por monedas del ECU no se modificó, aunque sí varió el peso relativo de cada moneda debido a que sus cotizaciones fluctuaban constantemente en el mercado de divisas.

FASES DE CONVERGENCIA A LA MONEDA UNICA. EL EURO

Desde hacia mucho tiempo, entre muchos responsables europeos se barajaba la idea de crear una única moneda para todos los países de la Comunidad. Puesto que uno de los máximos objetivos de la UE era la creación de un mercado único por el que circulasen libremente bienes, servicios y capitales, algunos de estos políticos, y más en concreto el ex presidente de la Comisión Europea hasta diciembre de 1994, el francés Jacques Delors, se plantea la necesidad de crear una moneda común. ¿Por qué? Porque evitará que las empresas, los bancos y los ciudadanos de la UE, todos participantes de este gran mercado, se gasten mucho dinero en comisiones para cambiar sus monedas a las de otro país (en cambiar pesetas a francos, francos a marcos, marcos a libras, libras a liras, etc.). Además, el hecho de que Europa tenga una única moneda le permitirá no sólo ahorrarse dinero, sino competir en igualdad de condiciones con el dólar o el yen.

Con este fin se firma El Tratado de Maastricht, en el que se acordaron las tres fases de la UEM ( Unión Económica y Monetaria) que se han seguido hasta la inserción oficial de la moneda única.


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